Localizan el agujero azul más profundo del mundo en Chetumal

Localizan el agujero azul más profundo del mundo en Chetumal. Foto de Conahcyt

Especialistas del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) e integrantes de su Centro Público El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) estudian lo que se ha considerado el agujero azul más profundo del mundo que se haya conocido hasta ahora. 

Los expertos reportaron por primera vez en febrero de 2023 el hallazgo de dicho agujero azul en la bahía de Chetumal, Quintana Roo.

En ese momento se especificó que el agujero contaba con una profundidad de 274.4 metros, convirtiéndolo en el segundo más profundo en el mundo en su tipo y el único dentro de un sistema estuarino.

Sin embargo, mediciones recientes confirmaron que esta estructura, que se nombró Taam Ja’ (agua profunda) supera los 420 metros por debajo del nivel del mar, sin que se haya determinado la profundidad exacta del fondo, lo que ha permitido establecer la condición actual del agujero azul de Taam Ja’ como el más profundo en el mundo hasta ahora conocido.

Los primeros datos señalan que el agujero azul Taam Ja’ posee morfología similar a la de un cenote, pero se diferencia de éstos por la dominancia de agua con características salobres o marinas y por encontrarse totalmente sumergido.

El agujero azul de Taam ja’ es parte de un sistema de agujeros azules dentro de la Reserva Estatal Santuario del Manatí-Bahía de Chetumal y son los únicos que se han reportado en el Caribe. 

Las investigaciones señalan que el estudio de estos sistemas podrían proporcionar, además de interesantes datos sobre el ecosistema, también ayudarían al manejo sostenible del área.

Vaquita marina podría sobrevivir por su propia cuenta

Vaquita marina podría sobrevivir por su propia cuenta. Foto de Wikipedia

Especialistas revelaron que, tras varios estudios, se determinó que la vaquita marina, animal del cual solo quedan únicamente 10 ejemplares, podría sobrevivir por su propia cuenta si se elimina la pesca de enmalle

Biólogos de la Universidad de California en Los Ángeles obtuvieron estos datos después de un estudio genético minucioso de 20 vaquitas marinas que vivieron entre 1975 y 2017. 

El estudio mostró que si se detiene de inmediato este tipo de pesca en el Golfo de California, donde es el hábitat de esta especie, su población tiene amplias posibilidades de recuperarse. 

Esto debido a que la vaquita marina no está afectada por mutaciones dañinas como ocurre con otras especies cuya población ha disminuido de manera drástica. 

Como se sabe, la amenaza principal de la vaquita marina radica en la presencia de pescadores furtivos que utilizan la técnica del trasmallo que consiste en colocar una red fija para que los peces queden atrapados en ella. 

Aunque el principal ejemplar que se busca obtener es la totoaba, la vaquita marina, por ser una especie cercana a ella, queda atrapada en dichas trampas

Actualmente, la caza de totoaba en México está prohibida, sin embargo, aún existen poblaciones donde, de manera ilegal, se omite esta restricción. 

El análisis mostró que la consanguinidad, algo que se ve inevitable debido al bajísimo número de ejemplares, no pone en riesgo a esta especie como se creía. 

Así, la información genética de la vaquita marina aún es lo suficientemente pura para lograr que, durante décadas, este animal se desarrolle. 

Eliminando las muertes por la pesca con enmallado, la especie tiene altas posibilidades de sobrevivir pero, por otro lado, debido al bajo número de animales, pocas muertes por este efecto sí la condena a la extinción.

Por tanto, la supervivencia de la vaquita marina, apuntaron los expertos, queda en manos, por completo, de los seres humanos.

Unesco estudiará cambio climático en especies marinas

Unesco estudiará cambio climático en especies marinas. Foto de Cedric Frixon para Unsplash

La Unesco dio a conocer el inicio de un estudio de dos años de duración en el que se realizará el seguimiento de especies marinas en sitios del Patrimonio Mundial para conocer la vulnerabilidad de la biodiversidad marina ante el cambio climático

El estudio será uno de los más innovadores debido a que utilizará ADN ambiental para comprender cuáles serán las repercusiones del cambio climático en la distribución y migración de especies marinas. 

De acuerdo con el organismo, esto permitirá encaminar esfuerzos de conservación específicos para la evolución de las condiciones de las especies. 

Los especialistas recogerán información de material genético en desechos, mucosas y células de peces y de especies que se encuentran en la lista roja de conservación. 

La tecnología del ADN ambiental consiste en tomar y analizar muestras del medio ambiente y no solo extraerlo en un organismo individual. 

La Unesco detalló que este estudio ayudará a comprender las tendencias mundiales e informar sobre los esfuerzos para proteger ecosistemas marinos y garantizar que las generaciones futuras disfruten de ellos. 

Una vez que los datos sean recogidos se procesarán y se publicarán por el Sistema de Información sobre la Biodiversidad de los Océanos (OBIS) donde se etiquetarán y se compartirán a través del sistema de datos abiertos con el que dicho mecanismo cuenta.

Cambio climático provocó pérdida de 14% del coral

Calentamiento global provocó la pérdida de 14% del coral. Foto de PNUMA

La Red Mundial de Vigilancia de los Arrecifes Coralinos elaboró un estudio en el que se señala al calentamiento global como el principal factor de la desaparición del coral en el mundo. 

El informe detalla que la desaparición del coral se dio como producto de la pérdida de la coloración del mismo en el mar. 

Los primeros estudios de la decoloración masiva del coral datan de 1998 cuando se registró que el 8% de la población mundial de estos organismos murieron aunque, en 2009 se recuperaron los niveles previos.

Especialistas detallaron que entre 2009 y 2018 los corales sufrieron una caída que provocó la pérdida del 14% del total mundial. 

Sin embargo, se ha observado una cierta recuperación en 2019 cuando los arrecifes recuperaron el 2% de su cobertura. 

El estudio también encontró una coincidencia en la reducción del coral con la cantidad de algas marinas cuya proliferación es descrita como el indicio de estrés en los arrecifes que se ha incrementado hasta 20% entre 2010 y 2019. 

Debido a estas cifras, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) instó a actuar con urgencia para revertir la pérdida de los corales. 

Señaló que pese a lo alarmante del estudio, se trata de una oportunidad para salvar a los arrecifes