Los chiles en nogada vuelven para conquistar las mesas mexicanas

Los chiles en nogada vuelven para conquistar las mesas mexicanas. Foto de Sectur

Como cada año, ya llegó a nuestras mesas una de las épocas más esperadas por todos, esa donde los chiles en nogada se convierten en los reyes de los paladares en México. 

Y es que de julio a septiembre regresa uno de los platillos más emblemáticos de la gastronomía mexicana: los chiles en nogada, tradicionales de Puebla.

Este original platillo, que ha sido considerado como uno de los más mexicanos por su sabor y apariencia, tiene un origen histórico que lo hace imprescindible.

Se dice que los chiles en nogada fueron elaborados para conmemorar las fiestas patrias, pues la historia más tradicional sobre cómo surgieron señala que unas monjas en Puebla prepararon un alimento que llevara los colores de la bandera del Ejército Trigarante, verde, blanco y rojo. 

La receta de los chiles en nogada tiene como base el chile poblano que se rellena de carne de cerdo o res acompañado de jitomate, cebolla, frutas, nueces, almendras, piñones y otras especias.

Existen dos versiones, una en la que los chiles se capean y se fríen y otra en la que sirven naturales y ambas son igualmente deliciosas. 

Una de las características más destacadas de este platillo es la salsa, mejor conocida como nogada, que se prepara con nueces de castilla y se cree que por este ingrediente, solo existe en esta época del año. 

Para finalizar, los chiles se adornan con perejil y granada que le dan el toque especial y permite llevar la bandera mexicana hasta la mesa. 

Expertos también indican que los chiles en nogada son una muestra de sincretismo pues además de incluir elementos muy mexicanos, también tienen ingredientes, como la granada, que fue traída por españoles.

Chignahuapan, el lugar de las esferas

Chignahuapan, el lugar de las esferas. Foto de Twitter Chignahuapan Travel

El pueblo mágico de Chignahuapan, en Puebla, es uno de los lugares con más espíritu navideño de México. 

Y es que en este lugar se elabora, durante todo el año, uno de los elementos más tradicionales de esta época: las esferas. 

En Chignahuapan, el 80 por ciento de sus habitantes se dedican a la producción de esferas por lo que se ha consolidado como el primer productor a nivel nacional de ellas con más 70 millones de cajas al año

Existen más de 400 talleres familiares en dicho municipio en los que se elabora esta artesanía. 

El origen de las esferas en Chignahuapan se remonta a los años 70, cuando Rafael Méndez Núñez, procedente de Tlalpujahua, Michoacán, compartió con los pobladores del pueblo mágico la técnica de elaboración. 

Tras casi medio siglo, la fórmula se ha replicado e inicia con dar forma a las piezas, que generalmente, son tubos de vidrio que se calientan con un soplete y, cuando se encuentran al rojo vivo, se soplan hasta darles un tamaño y grosor específico. 

Una vez que se ha dado forma a espera, se pasa al proceso de enfriamiento para dar paso al decorado. 

Las personas encargadas del decorado pueden diseñar hasta 5 mil esferas al día

Debido a que se trata de un proceso completamente artesanal, ninguna esfera es igual a otra

Una de las características de estas esferas es que cada año se pueden encontrar diseños distintos de acuerdo con los personajes más populares de la televisión, series o caricaturas. 

Esta tradición mexicana se ha visto seriamente amenazada por la llegada de esferas desde China pero los artesanos aseguran que confían en que los amantes de la Navidad prefieran productos de alta calidad y creados con amor como los que ellos elaboran. 

Día de Muertos con sabor a Puebla

Día de Muertos con sabor a Puebla. Foto de El Sueño

Puebla es una de las entidades que destaca por su rica y tradicional gastronomía y en el Día de Muertos, no podía ser la excepción. 

Por eso, en el marco de esta fecha tan especial, se lleva a cabo el Festival Gastronómico de Día de Muertos de El Sueño Hotel & Spa

Esta celebración culinaria año con año conquista hasta a los paladares más exigentes de Puebla con sus propuestas de desayunos, comidas, cenas y mixología, siguiendo la esencia poblana y dando un toque contemporáneo y original. 

Este festival estará disponible hasta el próximo 15 de noviembre y en él se podrán degustar numerosos platillos especiales. 

Entre los más notables está el Mole de caderas del sur del estado como uno de los platillos insignia del estado especialmente en esta temporada, con su indispensable Huaxmole

Además, para la ocasión se elabora un pan de muerto especial hecho en casa con rellenos como la combinación de nata fresca con frutos rojos y golletes que recrean la tradición oaxaqueña. 

El menú también incluye el tradicional punche, una bebida antigua que solía disfrutarse en las casas poblanas pero que ya pocos recuerdan. 

Se trata de un tipo de atole cuajado, elaborado a partir de maíz azul, endulzado con canela y piloncillo y  rociado con agua de jazmín. 

En el recinto se han habilitado los protocolos necesarios para garantizar la salud de quienes quieran asistir y se han habilitado una gran parte de espacios abiertos como terrazas y patios en donde se guarda la sana distancia.